El álbum más variado y experimental del grupo
Mentiría si dijera que el nuevo disco de SUN OF THE DYING, “A Throne Of Ashes” no estaba entre mi lista de álbumes más deseados de este 2025. Con el bagaje previo del genial "The Earth Is Silent" y un título tan evocador, que sugiere la fragilidad de reinar sobre la nada, solo podía esperar el mejor Doom-Death Metal por su parte.
Estamos ante su trabajo más variado y experimental, con mayor uso de distintas voces, como la del teclista David Muñoz (que se destapó en solitario en un increíble debut con YERMO en 2023) y con más detalles provenientes de otros géneros. Evidentemente, seguimos inhalando vapores de Doom-Death ya catados en sus dos obras previas, pero SUN OF THE DYING ha incorporado más cosas a su crisol para sacar adelante este trono de cenizas.
Ampliando miras en “A Throne Of Ashes”
Si antes teníamos una roca de diamante pulida, sólida y uniforme, ahora esa piedra en bruto ha sido engastada cual obra de un orfebre en una creación más ambiciosa y compleja. Su Doom-Death se ha adornado más que nunca con grabados y muescas que sugieren Black Metal, pero también música clásica (sobre todo en "House Of Asterion") e incluso Rock Progresivo en unas dosis mínimas y exactas para elaborar una complejidad muy bien entendida. La profundidad en lo emotivo se ha mantenido, pero ahora el trasfondo técnico y compositivo es más rico, más cargado de matices.
En general, sus composiciones siguen moviéndose, gracias a su minutaje, por distintos pasajes. El mayor ejemplo sería el inicio del disco con “Martyrs”, que en la primera escucha me pasó desapercibida, pero con el paso del tiempo se ha convertido en una de sus canciones más representativas, precisamente por tener nueve minutos para explayarse y decir en un solo tema todo lo que SUN OF THE DYING es en su conjunto.
Se han extremando ambas caras del grupo, la más delicada y la más extrema, en “Black Birds Beneath Your Sky”, el single y videoclip con el que se anunció el álbum. Por un lado, en este tema se han creado sonidos más secos, gracias a las crudas voces del inicio del tema y ritmos pesados, a saltos, aplastantes, de una modernidad no habitual en su propuesta, pero para acabar desembocando en una sección con melodías delicadas, en su paleta cromática emocional habitual (los grises) han pretendido. Diría que han elegido para presentar el disco el single menos típico de SUN OF THE DYING, pero quizá haya sido intencionado, porque esta canción es la ideal para enseñar al mundo todo lo que han añadido a su propuesta.
Otra canción que ha destacado sería “The Greatest Of Winters”, una pista que encierra misterio y sugiere esa musicalidad oriental que tantas veces se ha puesto en práctica en el Metal Extremo, transmitiendo una sensación de gran ceremonial ritual en su primera mitad. Sin embargo es con el cierre “Of Absence” el tema con el que más rápido pude conectar, una canción donde se respira más ese desgarro del alma tan propio de SUN OF THE DYING.
Estos temas son destellos a primera vista, pero según he ido escuchando el disco, he podido encontrar otros momentos gloriosos. El arranque de “With Wings Aflame”, a doble voz limpia, con unos teclados de ensueño, propone otra pedazo de composición que, una vez más, demuestra el nivel de detalle escribiendo música que ha alcanzado la formación. Dolor en los ojos cuando entra ese momento de doble bombo.
Los madrileños han vuelto a tocar la fibra sensible, arrastrando el estado de ánimo a zonas de recuerdo dolorosas, paisajes mentales de soledad insondable, y ahora con mayor finura, variedad, pero sin perder la esencia del grupo.
“A Throne Of Ashes” es uno de los mejores discos de este año, y SUN OF THE DYING uno de nuestros grupos más talentosos de la actualidad. Desolador y soberbio.
Discográfica: AOP Records






