El guitarrista alemán demuestra de nuevo ser un valor fijo del Hard Rock y el Heavy Metal
Tras una carrera de casi cuarenta años en solitario, más de una veintena de discos de estudio, cinco discos en directo y un buen número de recopilatorios uno podría pensar que la carrera del guitarrista alemán Axel Rudi Pell debería estar próxima a su fin. El de Bochum cumplirá en junio sesenta y seis años y cabría sospechar que se le va acabando la pila poco a poco, pero no, vaya si tiene pila aún el rubio de las seis cuerdas… Su nuevo trabajo “Ghost Town” es la más clara demostración que Pell sigue siendo un valor fijo en el panorama del Hard Rock y el Metal europeo gracias a una fórmula muy bien engrasada de composición, una formación estable desde hace más de una década y el apoyo incondicional de sus fans de toda la vida. Veamos qué nos ofrece en esta ocasión el bueno de Axel…
Las canciones de "Ghost Town"
“The Regicide” sirve de siniestra y evocadora introducción a base de guitarras delicadas y teclados oscuros preparándonos para el asalto de “Guillotine Walk”, el trepidante tema de apertura que nos catapulta a los años dorados de RAINBOW con Joe Lynn Turner merced a un riff crujiente, melódico y directo que sirve de apoyo a la majestuosa voz del siempre inconmensurable Johnny Gioeli (HARDLINE) que con Axel saca desde hace casi treinta años su lado más afilado y metalero al cantar. El estribillo es memorable, accesible y pegadizo haciendo de la canción una apuesta segura en la próxima gira de la banda y el solo es puro clasicismo de la escuela de Ritchie Blackmore, de quien siempre se ha declarado devoto el guitarra teutón.
“Breaking Seals” es un tema rompecuellos con unos aires a lo ACCEPT realmente notables. Y no es casualidad que en él irrumpa la voz rota, áspera y siempre personalísima del legendario cantante alemán Udo Dirkschneider como invitado especial. La verdad es que su colaboración es más una curiosidad que otra cosa porque la voz de Udo hace ya mucho que dista de ser aquella que nos arrasaba los oídos en los ochenta. Puesta junto a la señorial voz de Gioeli la cazallosa voz de Udo (bastante mal producida, por cierto) desluce una canción que tiene un toque de metal alemán muy aceptable, con riffs sólidos y un estribillo bonito que hace que la canción salve los muebles.
“Ghost Town” es rápida y contundente con un Bobby Rondinelli pegando fuerte a los tambores con su estilo tan clásico como potente y un Volker Krawczak bien plantado al bajo, dotando al tema de una solidez que es una de las claves del éxito de la banda. Y es que Volker comparte aventuras musicales con Axel desde hace nada menos que cuarenta y cinco años (ya desde los tiempos de STEELER) y eso se nota. La solidez y la solvencia de la formación y la soltura en el manejo de las claves musicales que llevan forjando desde hace décadas hacen que escuchar un disco de Axel Rudi Pell sea siempre una garantía de satisfacción para los fans del Hard Rock metalizado de corte europeo.
Reminiscencias de BLACK SABBATH y RAINBOW
“Holy Water” nos acerca a la otra pasión de Axel: los BLACK SABBATH de la era Dio. Los teclados del veterano y leal escudero Ferdy Doernberg inyectan melodías tenebrosas a una canción de acordes metalizados y melodías vocales majestuosas. Axel nunca ha sido un gran virtuoso de la guitarra, pero su gran virtud es ser un gran artesano de melodías y un instrumentista competente capaz de usar aquello que mejor le va a la canción y precisamente eso es lo que apreciamos en esta canción, una de los mejores del disco, en mi opinión.
La pasión de Axel por la música de Blackmore es más que notable, pero insisto en que la música más oscura de Iommi tiene también un lugar de honor en el panteón de ídolos del rubio de Bochum. En “The Enemy Within” lo apreciamos con total claridad gracias al riff principal, denso y negro como la pez. Gioelli canta como lo hacían Dio o Tony Martin en sus mejores tiempos y las melodías de guitarra tienen un embrujo oriental sublime.
“Hurricane” podría haber sido el tema de apertura del disco perfectamente por su rapidez y su potencia. Podría verse como la enésima vuelta de tuerca de Axel a temas como “Death Alley Driver” (RAINBOW), es verdad, pero es que este es su sello personal y lo hace francamente bien la canción te entra como un misil con ese riff tan rápido y certero y con esas perfectas líneas vocales de un Gioeli siempre perfecto.
“Sanity” es pausada, sinuosa y contundente, con unos teclados grandiosos que dotan a la canción de una majestuosidad notable y permiten a Gioeli lucirse aún más demostrando su bello timbre de voz y sus sobrados recursos expresivos. El solo de guitarra de Axel es muy destacable por su gran musicalidad y un tono muy cálido, lo que confirma lo que comentaba al principio respecto de la importancia que Axel da a la canción en su conjunto.
No podía faltar la balada de Axel Rudi Pell
El guitarrista teutón ha labrado un prestigio también como autor de destacables baladas que ha ido, además, recopilando a lo largo de su carrera en nada menos que seis discos. “Towards the Shore” es el tema favorito del teclista Ferdy Doernberg y no es de extrañar. Ferdy lleva con Axel casi treinta años y es todo un personaje, además de ser un grandísimo músico que respalda las composiciones de su jefe con unos teclados siempre elegantes y bien compuestos. En esta canción su piano dota al tema de un aire de melancolía que acerca a la banda a las tesituras de los SAVATAGE más orquestales.
Despidiendo "Ghost Town"
Llegamos al final del disco con “Steps Of Stone”, un corte muy dinámico, melódico y bien construido. La huella de Michael Schenker (otro de los ídolos de Axel) se aprecia en este tema con claridad no solo en las melodías tarareables y en los riffs bien construidos sino, sobre todo, en los arreglos melódicos y en el solo, que es puro Metal melódico alemán.
Por poner una pega al disco diría que, llegado a estas alturas, puedes haber sentido un cierto deja-vu porque después de tantos discos y tantas composiciones es casi imposible que las canciones no te acaben por recordar a otras de otros discos y eso lastra un poco la frescura de los temas a veces.
El punto final de “Ghost Town” lo pone la épica y extensa “Higher Call”, una canción que arranca cinematográfica y melancólica, pero que pronto trota para ofrecernos unas melodías épicas muy en la onda de los SABBATH de la era de Tony Martin. El pegadizo riff que recorre el tema nos acerca al lado más metalero del guitarrista alemán y nos demuestra una vez más que, pese a la edad y a la increíble extensión de su obra, sigue siendo capaz de gestar discos tan interesantes y bien hechos como este “Ghost Town”.
Más información sobre AXEL RUDI PELL y su "Ghost Town" en su página de Facebook.
Discográfica: Steamhammer











