Vuelve la potencia con el nuevo álbum de los estadounidenses
Desde estas páginas ya he reivindicado en más de una ocasión la incontestable valía y el inestimable legado de aquellas bandas que, nacidas en la década de los 80 en Estados Unidos, lucharon con denuedo y talento en los albores del nacimiento del Heavy Metal contemporáneo y, sin embargo, no lograron nunca saltar al ansiado estrellato. Bandas como METAL CHURCH, CRIMSON GLORY, FIFTH ANGEL, MALICE, VICIOUS RUMORS o FATES WARNING facturaron en la década dorada del Heavy Metal verdaderas obras maestras del género que, desgraciadamente, no lograron cimentar una carrera sostenida de éxitos que los lograran encumbrar a una élite donde habitaban con holgura sus paisanos QUEENSRYCHE, MEGADETH o ANTHRAX, por citar unos pocos. Otro de esos casos de injusticia sangrante es el protagonizado por la banda angelina ARMORED SAINT, verdaderos currelas del Heavy-Power Metal que desde 1982 (con unos cuantos años de parón, eso sí) llevan alzando la bandera del verdadero Metal con escaso éxito comercial aunque, menos mal, con el afecto y el respeto de la crítica y la afición. Vuelven tras seis años de silencio con “Emotion Factory Reset” y mi propósito es animaros a darle una oportunidad a este espectacular disco porque estamos ante uno de los mejores de su dilatada carrera y ante uno de los discos de este año. Os cuento.
Los músicos de ARMORED SAINT, desatados
Producido por su super talentoso y muy atareado bajista Joey Vera y mezclado por Jay Ruston, quien ya trabajó con ANTHRAX o STONE SOUR, “Emotion Factroy Reset”, el noveno disco de la banda, tiene un sonido absolutamente abrumador en el que las guitarras de Jeff Duncan y Phil Sandoval suenan colosales en los riffs y deslumbrantes en los solos mientras que la voz del maravilloso vocalista que es John Bush te estalla en la cara con una garra y una elegancia propias de los más grandes.
Las canciones de "Emotion Factory Reset"
“Close to the Bone”, el tema de apertura y de adelanto del disco, es rápido, feroz y deslumbrante gracias a unas melodías de guitarra y voces grandiosas y a la desbocada energía de la batería del gran Gonzo Sandoval. No se puede elegir mejor tema de apertura para un disco que viene a reivindicar a uno de los grandes combos del Metal americano.
“Every Man – Any Man” sigue con el pulso enérgico de su predecesor pero juega con unos ritmos sincopados magistrales y se viste con los excelsos ropajes de las minuciosas guitarras de Sandoval y Duncan así como de las grandes líneas vocales de un siempre impecable Bush.
“Not on Your Life” tira de riffs incendiarios de corte clásico que van abriendo camino a unas líneas vocales rabiosas y muy bien armonizadas. Un tema corto, directo a la yugular y en el que es imposible no sacudir con furia las cervicales Es maravilloso lo bien que está envejeciendo la voz de John Bush y lo en forma que está en general toda la banda después de haber pasado por tantas vicisitudes y haber atravesado tantos desiertos.
“Hit a Moonshoot”, del que la banda ha rodado un divertidísimo videoclip, tiene riffs asesinos, baterías atronadoras y un tempo que aproxima a la banda a terrenos casi Thrash por momentos, aunque llegado el estribillo les sale la vena NWOBHM al calor de la que se criaron como banda y todo el clasicismo que atesora en su ADN aflora para aupar la canción al top 3 de lo mejorcito de este disco.
Tras semejante andanada de cañonazos sonoros toca bajar un poco las revoluciones y “Buckeye” se encarga de hacerlo con un tempo denso, guitarras gruesas y atronadoras y un Bush exhibiendo su superclase con soltura y elegancia. El corte, largo y diverso, nos ofrece la faceta más madura y experimental de una banda que ha hecho de la evolución una constante en su carrera.
“Compromise” vuelve a pisar el acelerador e incrementa la energía del disco con sus continuos cambios de ritmo, sus parones dramáticos y sus exhibiciones interpretativas. El tema no dejará indiferente a nadie porque a pesar de su corta duración es todo un torbellino de riffs, melodías inesperadas y cambios sorprendentes.
Pasado ya el ecuador del disco “It's a Buzzkill” nos sale al paso con aires amenazantes y melodías contagiosas que parecen sacadas de una película de espías de los setenta. La grandeza de ARMORED SAINT diría yo que se aprecia más aún en temas como este, en los que la complejidad de las melodías y la gran pericia musical de sus integrantes se hace aún más evidente. El espectacular solo de guitarra de Duncan es un ejemplo de lo que digo así como la batería cabalgante de ese gran músico que es Gonzo Sandoval.
“Throwing Caution to the Wind” retoma el ritmo punzante y vigoroso que es la tónica general del disco gracias a unos riffs agresivos y muy elaborados y a la saltarina batería de Sandoval. Bush canta melodías complejas muy bien engarzadas en el tema y de nuevo las guitarras de Duncan y Sandoval se turnan en la ejecución de unos solos de gran destreza técnica y belleza destacada. “Ladders and Slides” arranca con la batería de Sandoval recordando muchísimo al gran John Bonham por su sonido y pegada y su empuje es una fuerza motriz clave en el éxito de una canción más cadenciosa y abierta al lucimiento de Bush en unas líneas vocales imaginativas y pegadizas. Las guitarras de Duncan y Sandoval se desatan en unos solos vertiginosos que evidencian el gran estado de forma de esta veterana pareja de guitarristas.
En la recta final de “Emotion Factory Reset” nos encontramos con “Bottom Feeder”, un tema más largo que la media del disco y es que en esta canción la banda, una vez más, se aventura a experimentar con un ritmo extraño e hipnótico y un riff inquietante que abre hueco a que Bush frasee con furia en las estrofas y cante con melodía contagiosa en el estribillo. Es, sin duda, un tema característico de una banda que, precisamente por ese ánimo de no sumarse a las modas y hacer las cosas a su manera, tal vez no logró coger la ola oportuna para dar el salto a ligas mayores.
El punto final a este gran disco lo pone “Epilogue”, un tema vibrante y eléctrico dotado de un riff colosal y un ritmo que te aplasta como un martillo neumático mientras que la voz de Bush muerde las letras con furia y elegancia. Los solos de Duncan rezuman clasicismo y recuerda lo hecho por Uli Jon Roth en la etapa más clásica de SCORPIONS.
"Emotion Factory Reset", uno de los mejores discos de este año
Un corte fantástico para cerrar, como decía al principio, uno de los mejores discos de este año. Ojalá vengan pronto a visitarnos porque merecemos disfrutar de su gran talento y aplaudir no sólo su gran calidad sino su perseverancia y fe en si mismos. El santo sigue marchando con su armadura dorada y deseamos ser armados caballeros de su fe metálica. ¿A que sí?
Tracklist de "Emotion Factory Reset"
- Close to the Bone
- Every Man-Any Man
- Not on Your Life
- Hit a Moonshot
- Buckeye
- Compromise
- It's a Buzzkill
- Throwing Caution to the Wind
- Ladders and Slides
- Bottom Feeder
- Epilogue
Sobre ARMORED SAINT
El grupo se fundó en 1982 en Los Ángeles, California, en 1982. Antes de crear la banda, John Bush, Joey Vera y los hermanos Phil y Gonzo Sandoval habían tocado juntos en una banda de instituto llamada ROYAL DECREE. Los músicos (tras la salida de Vera y la llegada del guitarrista Dave Prichard), tomaron el nombre de ARMORED SAINT después de ver la película "Excalibur". Poco después, Vera regresó a las filas de la agrupación. En 1983 debutó con el EP llamado como la banda y en 1984 lanzó su primer disco, "March Of The Saint".
Músicos de ARMORED SAINT
- John Bush: Voz
- Joey Vera: Bajo
- Jeff Duncan: Guitarra
- Gonzo Sandoval: Batería
- Phil Sandoval: Guitarra
Más sobre el grupo en:











