Crítica de HAVOK - V

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HAVOK - V

El mundo del Thrash vive días extraños. La carencia de innovación en algunos casos y, en muchos otros, la obstinada copia de patrones clásicos del género, desprovistos en muchos casos de una mínima capacidad de sorprendernos, hace que la citada corriente rote en una especie de déjà vu constante, siendo una de las vertientes procedentes del Metal tradicional que más azotada se ha visto por la falta de inspiración, por la falta de creatividad, por la falta de osadía.... "Por la falta de", en definitiva. Y, apartado de todo esto pero estando al mismo tiempo la cabeza de los elementos dañinos para el género, se halla el público del Thrash Metal, esos individuos aprisionados por la ortodoxia clásica de esta vertiente que tan pronto son capaces de condecorar a un disco como el "Countdown to Extinction" de MEGADETH, aun estando alejado ya musicalmente de los patrones más primitivos y genuinos de Mustaine y cía, como de aprobar con creces todos las ocurrencias del hiperactivo Jeff Waters en ANNIHILATOR, acudiendo en masa a sus conciertos. Así es, los clásicos, guste o no, cuentan con la complacencia, el respeto y el entendimiento del thrasher medio. Se nos afloja el cinturón con la vieja guardia, pero no dejamos de mirar con lupa los pasos que dan los nuevos valores del género, avasallando si lo vemos oportuno ante cualquier movimiento sospechoso de buscar derroteros poco familiarizados con los perceptos del Thrash Metal. Y ahí es donde precisamente se encuentran nuestros amigos de HAVOK, que acaba de lanzar "V".

HAVOK cuenta ya con algo más de diez años de trayectoria y se le profesaron numerosos latigazos tras el lanzamiento de su penúltima obra, "Conformicide". Las justificaciones para el linchamiento fueron diversas: un bajo empalagosamente funkero, un viraje a sonoridades más comerciales, falta de garra.... Intentando verlo desde la barrera, creo que unos motivos pudieron ser más asumibles y ecuánimes que otros, todo sea dicho, aunque en general hubo unanimidad en lo que a criticas negativas se refiere y vapuleos varios.

El cuarteto de Denver ha vuelto tres años después con "V", su quinta obra en estudio, y parece que lo ha hecho con la lección aprendida, visto lo visto. Seguramente este trabajo no cambiará el curso de la historia del Thrash, pero al menos valdrá para que la banda se guarde las espaldas y respire tranquila sabiendo que ha hecho los deberes tras sus mal recibidos devaneos con otros sonidos en el anterior trabajo. Injusto, quizá, y desmedido. Pero retomo lo comentado anteriormente: en pleno 2020 está todo inventado y, si eres una agrupación de la nueva hornada, casi se intuye como más conveniente seguir una idealista fidelidad al Thrash Metal más estandarizado que flirtear con otros géneros. Es lo que hay.

HAVOK vuelve en "V" con los deberes aprendidos tras su anterior trabajo

Mi visión del fenómeno HAVOK es un tanto equidistante. Sabiendo, como sabéis muchos, que con su primer trabajo ya logró llamar la atención de propios y extraños por sus cualidades técnicas y lo bien que salían al paso ejecutando Thrash americano de manual, no creo ni que hayan ido bajando peldaños a un ritmo tan desesperanzador como algunos se empeñan en creer ni que sea la banda definitiva que mantenga en pie al género actualmente. Los hay mejores, pero también peores. El cuarteto es una buena banda, vaya por delante, pero lleva una temporada, y quien dice temporada dice años, pecando de lineal, de denotar una evidente falta de frescura y de, quizá, cargar con cierta responsabilidad de la que medios y a veces público tienen buena parte de culpa. Lo mismo que le sucede a WARBRINGER, por citar otro ejemplo.

El caso es que, tras ciertas divagaciones y cierta sensación de poca fluidez, la agrupación estadounidense ha dado un pequeño golpe sobre la mesa sin variar en exceso sus esquemas, pero mostrándose más creativa, más punzante, más aguerrida y más impetuosa, que es lo que se venía echando en falta en el combo encabezado por David Sanchez. Se podría decir que el cuarteto yanqui se ha desmarcado con un disco bastante políticamente correcto e inteligente en cuanto a patrones del género y, seguramente, convincente para cualquier fan que se precie del mismo.

"Post-Truth Era" es un comienzo de disco épico al más puro estilo del "Blackened" de METALLICA que va aumentando en intensidad hasta volverse un corte encolerizado. "Fear Campaign" es una suerte de Thrash-Punk de esencia OVERKILL. Algo más destartalado, pero no por ello menos dinámico. El disco prosigue con "Betrayed By Technology", un tema directo, sustentado por un riff thrasher de manual y con cierto deje a DEATH ANGEL.

Más adelante aterriza "Ritual Of The Mind", con algo más de lentitud y cierta siniestralidad. Por su parte, "Interface With The Infinite" es otro tema machacón y a media velocidad arropado constantemente en riffs entrecortados, siendo una pieza cercana al estilo que esgrimieron METALLICA en su "And Justice For All". "Dab Tsog" es una intro inquietante y percusiva que sirve para dar paso a "Phantom Force", un tema bastante virulento y atolondrado.

"Cosmetic Surgery" arrampla de inicio con un imponente doble bombo que aparece en cada estribillo como si de una taladradora se tratase. "Panpsychism", con un título tan peculiar, arranca con unas diabólicas notas de guitarra que nos retrotraen al "Seasons In The Abyss" de SLAYER, aunque el tema vaya adquiriendo corpulencia y adopte cierta fisionomía más cercana al Crossover que acaba estallando en su tramo final. Tras este, emerge "Merchants Of Death", otro tema adentrado en el Thrash-Punk que apenas nos da respiro. "Don't Do It" es el tema más largo de todo el trabajo, un corte con una primera mitad algo tediosa y repetitiva que se revoluciona completamente justo en el ecuador del mismo, dando por acabado el disco.

HAVOK endereza la dirección en su nuevo disco

HAVOK ha vuelto a encauzar, por deseo propio o por exigencias del guion, su propuesta. El grupo estadounidense, ante la mala recepción de su anterior lanzamiento, ha optado por confeccionar un trabajo más pragmático, acotado en cuanto a posibilidades musicales y más ceñido a los cánones del Thrash tradicional. El resultado no es que sea la panacea de la frescura, pero es fácil percibir a una banda más combativa, minuciosa y segura de sí misma en su nuevo embiste. Se ha repuesto y ahora le toca mantenerse firme y no diluirse como la enigmática y paradójica ilustración que nos deja la vistosa portada de "V".

Os recordamos como fue la última visita de la banda a España con WARBRINGER, GOROD y EXMORTUS, así como la entrevista que nos concedió hace varios años.


Discográfica: Century Media Records

Más información sobre la banda en su página de Facebook.

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