JUDAS PRIEST: Sus mejores y peores discos - El ranking de Hellpress

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Los mejores discos de JUDAS PRIEST

Los mejores discos de JUDAS PRIEST en una carrera casi inabarcable

JUDAS PRIEST es uno de los máximos exponentes del Heavy Metal, un grupo que ha sentado las bases musicales y estéticas del género que abandera durante más de 50 años. La banda británica tiene una trayectoria tan extensa como variada, por lo que resulta difícil responder a esta pregunta: ¿cuál es el mejor disco de JUDAS PRIEST?

Si algo caracteriza la larga carrera del grupo es una imparable evolución a la vez que  iba manteniendo elementos comunes en prácticamente todos sus discos, siendo absolutamente influyentes y esenciales para entender el devenir del Heavy Metal y a la vez definirlo en sus formas más puras, especialmente con su material de la década de los 80 hasta el lanzamiento de "Painkiller". Precisamente en estos años es donde se concentran claramente la mayor parte de los mejores discos de JUDAS PRIEST para la redacción de HELLPRESS, y no de modo casual: el salto de puntuación entre el quinto y el sexto puesto es importante.

Mientras forjaba el Heavy Metal, JUDAS PRIEST fue adaptándose a los tiempos, dejándose influenciar por su entorno, lo que de algún modo penalizó sus trabajos de cara a la valoración por sus seguidores, que suelen aferrarse al sonido clásico del grupo más que los propios músicos, ansiosos por probar cosas distintas. Aun así cada uno de sus álbumes permite capturar las características imborrables de la banda: fundamentalmente las guitarras dobladas de K.K. Downing y Glenn Tipton y los tonos agudos de Rob Halford (y luego Tim 'Ripper' Owens).

Buscando los álbumes destacables de JUDAS PRIEST entre tanta variedad

Mantener esas esencias y a la vez moverse siempre hacia delante (a pesar de tener también discos más inmovilistas como "Firepower") es algo realmente difícil de lograr, prácticamente una contradicción. Un equilibrio casi imposible, si tenemos en cuenta que los de Birmingham han estado más 50 años en la brecha y que han vivido décadas de lo más dispares.

Si comenzaron en los años 70 con los inicios del Rock duro y donde abordaron momentos de psicodelia en aquellos primeros álbumes -especialmente en "Rocka Rolla"-, posteriormente pasaron por momentos con tendencias hacia el espectro del Groove Metal a finales de los 90 y primeros 2000 en “Jugulator” y “Demolition”. A nadie le sorprenderá la posición de estos dos trabajos en nuestra lista particular de discos tras finalizar el proceso de votación.

En la comparativa con sus compatriotas IRON MAIDEN, aquellos jovenzuelos que una vez les plantaron cara de una manera literalmente retadora (tal y como ha contado K.K. Downing en alguna ocasión), JUDAS PRIEST obtuvo en su momento un mayor éxito en Estados Unidos, su principal plaza comercialmente hablando, al menos durante los años 80.

Quizá esa vida radiofónica y más accesible de JUDAS PRIEST les abrió esas puertas de ventas de discos, éxito y dinero, pero a largo plazo las visiones distintas en el seno del grupo lograron diluir hasta cierto punto su estatus legendario. Cuando se ha llegado a ver su nombre por debajo de otros en determinados carteles de algunos festivales en los últimos años, quedó claro que, en comparación con otras bandas coetáneas históricas como KISS, METALLICA o AC/DC, los ingleses no han sabido hacer respetar su propio estatus lo suficientemente bien. Algo incomprensible, teniendo en cuenta que varios de sus trabajos están entre los mejores discos de la historia del Heavy Metal.

En cualquier caso, los británicos, en más de cincuenta años, han recorrido una montaña rusa, moviéndose entre hitos de éxito y besando el amargo suelo del fracaso o el injusto olvido en otros momentos. De tocar para el ejército estadounidense a pasar por los juzgados por temas tan escabrosos como absurdos. De tener un icono del mundo homosexual a rozar la muerte por el abuso de sustancias. Todo cabe en tantas décadas. El resumen de su carrera no es fácil, pero de forma muy condensada sería el de toda una vida ofreciendo música excepcional sin acomodarse en un esquema fácil de sonido invariable y de ahí la gran diversidad estilística que plantean sus álbumes y la dificultad de establecer una clasificación de sus discos, del mejor al peor.

Dentro de esa importancia vital y trayectoria tan larga, hemos ordenado mediante la votación del equipo de HELLPRESS los discos de JUDAS PRIEST de mejor a peor, haciendo un promedio del que sale un ranking final, colectivo y calculado por la posición media de cada álbum según las clasificaciones de cada redactor. Estos son, desde nuestra visión particular y gustos a menudo enfrentados, los mejores álbumes de JUDAS PRIEST.

1. BRITISH STEEL el mejor disco de JUDAS PRIEST para los redactores de HELLPRESS (posición media en el ranking 2,9)

Judas Priest British Steel - Portada de Rosław Szaybo

Fue durante el trayecto hacía un concierto cuando Rob Halford visualizó el letrero de una fábrica que rezaba las palabras "British Steel". Desde aquel preciso instante supo que aquello encajaba a la perfección el material que la banda estaba grabando en el estudio. Como el propio nombre indica, puro acero británico es lo que hallamos en el que se convirtió en uno de los trabajos más icónicos del Heavy Metal inglés y que significó la consagración absoluta de JUDAS PRIEST. (David Aguilar)

2. DEFENDERS OF THE FAITH, el segundo mejor álbum de PRIEST (3,1)

Defenders of The Faith: Disco de Judas Priest
Portada del álbum Defenders Of The Faith

Grandes eran las expectativas puestas en la continuación del exitoso y maravilloso “Screaming for Vengeance” y en mi opinión quedaron totalmente satisfechas con "Defenders of the Faith". Es mi Top 1 incontestable desde que salió y canciones como "Freewheel Burning" (ese mítico videoclip hizo heavy de golpe a miles de niños españoles), “Jawbreaker”, “Love Bites” y sobre todo la épica “The Sentinel” hacen de este trabajo la quintaesencia del Heavy Metal de los ochenta, en mi opinión. “Rock Hard, Ride Free”, la pegadiza “Some Heads are Gonna Roll” y la bellísima “Night Comes Down” rubrican una obra rematada a modo de himno con toda una declaración de principios que sigue vigente a día de hoy: JUDAS PRIEST eran y siempre serán los “defensores de la fe metálica”. (Carlos Fernández)

3. PAINKILLER se lleva el bronce de lo mejores discos de JUDAS PRIEST (3,4)

Judas Priest Painkiller

"Painkiller" es un disco absolutamente indispensable en los pilares de la catedral del Heavy Metal. Desde su mítica portada, la cual era ya una pura declaración de intenciones, Judas Priest rubrica en 1990 uno de los mejores discos del género en una década que arrancaría - y continuaría- complicada para los sonidos más duros y auténticos. Canciones que son todo un himno representativo del movimiento y configuran las páginas de la biblia, y la historia, del Heavy Metal. (Jessica Tornos Yebes)

4. SCREAMING FOR VENGEANCE (3,7)

Screaming For Vengeance: Disco de Judas Priest
Portada de Screaming For Vengeance

La vigorizante e introductoria sacudida de “The Hellion” y su orgánica fusión con “Electric Eye” empujarían a cualquier disco a lo más alto de un top de álbumes de Heavy Metal. Solo por eso "Screaming For Vengeance" se hace imprescindible dentro de la discografía de JUDAS PRIEST. Por otro lado el álbum da muestras claras de un sonido más orientado a las FM estadounidenses, con una producción más clara, menos pesada y unas composiciones más basadas en la melodía (“You’ve Got Another Thing Coming”, “Bloodstone”, “Devil’s child”, "(Take These) Chains"… (Brave Sir Robin)

5. SAD WINGS OF DESTINY (4,6)

Sad Wings Of Destiny: Disco de Judas Priest
Portada de Sad Wings Of Destiny

El segundo álbum de JUDAS PRIEST conecta las influencias setenteras del grupo, que podría recordar a los SCORPIONS de la época con la sombra de los BLACK SABBATH más oscuros: “Island Of Domination”, “Dreamer Deceiver” o la épica y aplastante “Victim Of Changes”. Por otro lado, las primeras señas de identidad de la banda y de su sonido propio empiezan a destellar con cortes como “Genocide”, “Tyrant” o la imprescindible “The Ripper”. Un disco de sonido único e irrepetible que sitúa a "Sad Wings Of Destiny" entre los mejores álbumes de JUDAS PRIEST. (Brave Sir Robin)

6. KILLING MACHINE (7,7)

Killing Machine: Disco de Judas Priest
Portada de Killing Machine

"Killing Machine" o "Hell Bent For Leather", como ustedes prefieran. El quinto disco de estudio de JUDAS PRIEST sirvió para dar carpetazo a la primera época musical de la banda y marcar las directrices para lo que, a posteriori, sería una colección de obras maestras dentro del género. Un disco sin desperdicio del que me gustaría destacar las composiciones de las que Glenn Tipton fue el principal responsable: la propia "Hell Bent For Leather", "Running Wild" y "Killing Machine". Todo un tridente asesino para un LP verdaderamente demoledor. (Txema Sáez)

En 1978, la búsqueda estaba terminando, la evolución estaba básicamente completada. JUDAS PRIEST estaba adquiriendo su forma definitiva, una máquina imparable de Heavy Metal. El sonido, la imagen, la electricidad y la piel. Y la música. "Killing Machine", editado después en Estados Unidos con otro título ("Hell Bent For Leather") es un monstruo, un superclásico lleno de himnos legendarios: "Delivering The Goods", "Running Wild", "Burning Up", "Rock Forever", "Take On The World" y, claro, "Hell Bent For Leather", un hito y la canción de la Harley, infaltable en los directos del grupo desde entonces. En gran medida, "Killing Machine", un gran disco en sí mismo, es la consagración, la puerta necesaria y definitiva hacia la edad de oro de la banda... y del Heavy Metal. (Juanma Rubio)

7. TURBO (8,7)

Turbo: Disco de Judas Priest
Portada de Turbo

Hay muy pocos discos en la historia del Heavy Metal que hayan pasado de ser el más odiado de la discografía de un grupo a ser uno de los favoritos de muchos de los fans de la banda y puede que "Turbo" sea esa “rara avis”. Recuerdo vivamente la enorme decepción que supuso para muchos (yo incluido) escuchar esas guitarras sintetizadas, esos coros americanizados, esas letras tan moñas… ¿Qué les había pasado a nuestros aguerridos JUDAS del “Defenders…” o del “Screaming…”? Y sin embargo, con el paso de los años, el disco ha ido ganando adeptos por su incontestable calidad compositiva y su deslumbrante producción. “Turbolover” es ya un fijo en el repertorio de la banda, “Out In The Cold” es épica y desgarrada, “Locked In” y “Rock You All Around The World” son electrizantes y los solos de “Hot For Love” y sobre todo de “Reckless” son de lo mejor que han firmado nunca Downing y Tipton. Un disco valiente e incomprendido que demuestra que JUDAS PRIEST siempre ha ido un paso por delante de todos. (Carlos Fernández)

8. STAINED CLASS (9,1)

Judas Priest Stained Class

Un álbum que marcó un momento muy destacado para la banda a finales de los años 70. Tanto en lo musical, con temas tan conocidos como el mítico “Exciter” o la inigualable y oscura “Beyond The Realms Of Death”, como en el ámbito social con uno de los juicios más mediáticos cuando el grupo fue acusado de provocar el suicidio de dos jóvenes (aunque uno de ellos no murió, pero las secuelas físicas fueron escalofriantes) debido, según la acusación, a los mensajes subliminales del tema “Better Than You Better than Me”. Un suceso que quedó plasmado en el documental “Dreams Deceivers” (Jessica Tornos Yebes).

9. FIREPOWER (9,1)

Judas Priest - Firepower

Como un puñetazo sobre la mesa, los ingleses llegaron demostrando quiénes son, y quiénes han sido, los auténticos “Metal Gods” en el mundo, en un momento en el cual muchos fans habían perdido relativamente la confianza en que la banda pudiera ser capaz de lanzar algo que la colocase de nuevo en el pedestal. No obstante, lejos de tal supuesto, la formación editó en 2018 "Firepower", un salvaje golpe en la cara con temas realmente sobresalientes y épicos como los magníficos “Never The Heroes”, “Rising From Ruins” o el homónimo “Firepower” y que supone su último álbum de estudio hasta la fecha. (Jessica Tornos Yebes)

10. SIN AFTER SIN (9,4)

Sin After Sin: Disco de Judas Priest
Portada del álbum Sin After Sin

"Sin After Sin" es un disco de transición entre su primera época “proto-heavy” y la metalización definitiva de su sonido. La épica y frenética “Sinner” ha quedado como clásico inmortal junto al fabuloso cover de Joan Báez, “Diamonds And Rust”; pero no podemos olvidar cañonazos antológicos como “Dissident Agressor”, “Starbreaker” o baladas bellísimas como “Last Rose Of Summer”. Y ojo a las “joyas ocultas” como “Call For The Priest” y “Raw Deal”, verdaderos anticipos de lo que sería su estallido metalero posterior. La suave producción de Roger Glover, con quien acabaron bastante mal, malogró en cierta medida un disco que, en conjunto, es uno de los más equilibrados de su primera época. (Carlos Fernández)

11. RAM IT DOWN (9,9)

JUDAS PRIEST - Ram It Down

A finales de los 80, el mundo del Hard Rock y del Heavy Metal ya estaba ampliamente americanizado. Hasta las bandas grandes se dejaron engatusar por esa imparable corriente, como bien reflejó "Turbo" dos años antes y volvió a evidenciar "Ram It Down", un disco que, siguiendo la estela de su predecesor, añadía a ese uso de sintetizadores y de pasajes más asentados en el Hard N Heavy algunos de los temas más potentes que pudo firmar la banda antes de entrar en la nueva década, logrando crear de este modo un álbum tan emblemático como camaleónico. "Ram It Down" o "Hard As Iron" se entremezclaron perfectamente con la gloriosa y atemporal "Blood Red Skies" o una curiosa e inolvidable versión del "Johnny B. Goode" de CHUCK BERRY. "Ram It Down", el disco que puso el broche de oro a una etapa inigualable en la formación británica y que cerró notablemente la década de los 80. (Jorge Osoro)

12. JUGULATOR (11,8)

Jugulator: Disco de Judas Priest
Portada del disco Jugulator

Odiado e incomprendido por muchos, sin duda "Jugulator" es el disco más cafre y abrasivo de JUDAS PRIEST. Una versión desatada y oscura de una banda que se adaptaba al Metal que se hacía a finales de los 90 con unos riffs y ritmos devastadores, incorporando incluso elementos industriales. Llegó siete años después de "Painkiller" y cinco años después de la dolorosa herida inflingida por la salida de Rob Halford. Por suerte, como demostró en estudio y en directo, PRIEST encontró un sustituto a la altura, el cantante estadounidense Tim 'Ripper' Owens. "Jugulator" fue el arranque de una nueva época en el que brillaban cortes como "Burn In Hell", "Bullet Train" o el monumental y apoteósico "Cathedral Spires". Todo se desinfló en la posterior y última entrega con Ripper, "Demolition", a todas luces inferior, con el grupo fuera de los grandes pabellones. (Enrique Herrero)

13. ANGEL OF RETRIBUTION (12,2)

Angel Of Retribution: Disco de Judas Priest
Portada del disco Angel Of Retribution

El siglo XXI no fue propicio para los fans de JUDAS PRIEST. La banda se enfangaba en un sonido ramplón mientras el fugado Rob Halford se regodeaba con vertientes del Metal alternativas o -oh, blasfemia- incluso numetaleras. Pero 2005 y “Angel Of Retribution” lo cambiaron todo. No solo había regresado Halford: también la inspiración. Con la inicial “Judas Rising” tu cabeza se agita hasta dislocarte el cuello, tu puño se aprieta hasta que las uñas se clavan la palma de la mano, y estás subido a una mesa golpeando el aire. Es la magia del mejor tema de JUDAS PRIEST desde desde los tiempos de "Painkiller". Ese “Renacer de Judas” daba paso a una retahíla de temas que tan potentes como “Deal "ith The Devil”, “Hellrider” o “Wheels Of Fire”, tan emotivos como “Angel” o “Worth Fighting For” y tan épicos y oscuros como “Loch Ness”. "Angel Of Retribution" borra de la memoria episodios tan bochornosos como “Demolition” o TWO de Halford. Solo por eso, merece gloria y reconocimiento eternos. (Brave Sir Robin)

14. POINT OF ENTRY (13)

Point Of Entry: Disco de Judas Priest
Portada de Point Of Entry

Este no es un gran disco y mucho menos para los cánones de JUDAS PRIEST. No desde luego si lo toca estar entre dos bastiones de la historia del Heavy Metal editados un año antes y uno después: "British Steel" y "Screaming For Vengeance". En medio, "Point Of Entry" ocupa un lugar incómodo y extraño. Un álbum entre la resaca del éxito masivo de su predecesor y la reacción que le siguió, con otro clásico gigantesco. Los problemas con el estudio en Ibiza, la desconexión de un grupo exprimido mentalmente y poco concentrado, los líos con la portada... y unas canciones con viajes algo extravagantes al Hard Rock de los setenta y menos energía de la que se podía esperar. De la que hubo antes y vendría después. Aún así, es un disco de JUDAS PRIEST y tiene sus momentos. Desde luego, "Heading Out To The Highway" es un clásico, un temazo. Y también se salvan "Hot Rockin'", "Solar Angels", la fantástica "Desert Plains"... (Juanma Rubio)

15. ROCKA ROLLA, el primer álbum de JUDAS PRIEST (14,5)

Rocka Rolla: Disco de Judas Priest
Portada de Rocka Rolla

El primer disco de JUDAS PRIEST. Toda una vida por delante, todo por explorar y por definir. En este trabajo la dirección musical dista bastante de lo que sería posteriormente la banda, aún con un sonido liviano y poco agresivo, pero sin embargo ya contiene elementos que posteriormente se han repetido en otros trabajos. Rock de los 70 en su máxima expresión. El álbum tiene buenos momentos y mantiene el tipo con canciones más directas como “One For The Road” o “Cheater”, pero se pierde en otras con extraños desarrollos instrumentales. Un álbum para escuchar en calma y que destila poca energía en comparación con el resto de su discografía. En cualquier caso, incluye una de las mejores canciones de la formación de toda su historia, bautizando al álbum y con esas pegadizas estrofas… “Rocka rolla woman for a rocka rolla man. You can take her if you want her, if you think you can!”. (Carlos Herrero)

Los peores discos de JUDAS PRIEST

Estos tres álbumes de JUDAS PRIEST son los que peores puntuaciones han obtenido en nuestra votación:

16. NOSTRADAMUS (15)

Nostradamus: Disco de Judas Priest
Portada de Nostradamus

La discografía de JUDAS PRIEST está llena de evoluciones y giros hacia territorios inexplorados. En “Nostradamus” la cosa iba de hacer una ópera conceptual sobre la vida del profeta y, a pesar de su gran ambientación musical, no cayó nada bien a sus seguidores. Acostumbrados a discos con hits radiofónicos o de Heavy Metal abrasador, en esta ocasión se apostó por un sonido enfocado a obtener una atmósfera envolvente, con un uso de la voz que tiraba hacia la ópera. Con el paso del tiempo y escuchado con calma, resulta un trabajo realmente bonito y oscuro, alejado de la inmediatez de sus trabajos más legendarios. (Carlos Herrero)

17. DEMOLITION (15,1)

Demolition: Disco de Judas Priest
Portada de Demolition

El segundo trabajo de Ripper Owens en general gustó aún menos que el propio “Jugulator”. Un minutaje excesivamente largo lastró un disco que tenía buenas ideas dentro de ese halo de modernidad. Los años del Nu Metal y las influencias que JUDAS PRIEST tomaba de otros compañeros de profesión jóvenes y en la cresta de la ola distorsionó demasiado la esencia de la banda, que aún así grabó un disco que personalmente me gustó y aún me sigue gustando. “Machine Man”, “Metal Messiah”, “Lost And Found”, “One On One” y “Hell Is Home” concentraban lo más granado que pudieron hacer en ese momento y en esas circunstancias de aproximación estilística a las vertientes modernas. Owens pagó el pato de una manera injusta de un disco y gira que sirvió de antesala a la vuelta de Halford pocos años después. (Carlos Herrero)

18. REDEEMER OF SOULS (15,5) el peor disco de JUDAS PRIEST

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El penúltimo LP de JUDAS PRIEST fue llamativo por varias razones (no necesariamente positivas). En primer lugar, en este álbum ya no se contó con el talento a la guitarra de K.K. Downing. Por otro lado, también fue el primer disco que lanzó la banda tras su fraudulenta gira de despedida: el Epitaph Tour. Odiado por muchos y querido por otros tantos, no estamos ante un mal disco en absoluto. No obstante, al escucharlo, uno puede llegar a pensar que está confeccionado por descartes de trabajos pasados. Con un sonido diametralmente opuesto a los anteriores "Angel Of Retribution" y "Nostradamus", este "Reedemer Of Soul" evocaba con diferente acierto (dependiendo del tema) a trallazos como "Ram It Down", "Painkiller" o "Sand Wings Of Destiny". Lo mejor es que dejaba claro que JUDAS PRIEST todavía tenía mucha mecha por quemar (como demostraría cuatro años más tarde en "Firepower") y que Richie Faulkner fue una incorporación acertada a las filas de la banda. (Txema Sáez)

Discografía de JUDAS PRIEST (álbumes de estudio)

  • Rocka Rolla - 1974
  • Sad Wings of Destiny - 1976
  • Sin After Sin - 1977
  • Stained Class - 1978
  • Killing Machine - 1978 / Hell Bent for Leather - 1979
  • British Steel - 1980
  • Point of Entry - 1981
  • Screaming for Vengeance - 1982
  • Defenders of the Faith - 1984
  • Turbo - 1986
  • Ram It Down - 1988
  • Painkiller - 1990
  • Jugulator - 1997
  • Demolition - 2001
  • Angel of Retribution - 2005
  • Nostradamus - 2008
  • Redeemer of Souls - 2014
  • Firepower - 2019

Más sobre la banda en su web oficial.

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Empecé a escuchar Heavy Metal en 1995 y con el paso de los años fui ampliando el espectro ahondado en el Metal extremo, pero nunca olvidando esas raíces. Llegado el momento, sentí que aquello no era suficiente, empezando a involucrarme más en la escena con el periodismo musical desde 2005.

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