Crítica de GHOST – Prequelle

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Ghost - Prequelle

Parece mentira que hayan pasado ya ocho años desde que GHOST editara su disco debut y es que justo a mediados de este 2018 está a punto de ver la luz “Prequelle”, su cuarto trabajo de estudio.

El ascenso de popularidad que ha vivido la banda desde que lanzase “Opus Eponymous” hasta el día de hoy ha sido meteórico y es que no se puede decir que no hayamos estado entretenidos durante todos estos años en los que hemos vivido historias y controversias de todo tipo, empezando por despidos fulminantes de Nameless Ghouls con su consecuente demanda, pasando por tres cambios de Papa y la presentación del reciente Cardinal Copia, sin olvidarnos de la nutrida legión de haters que inunda las redes y que ataca sin piedad cada vez que se publica una noticia de los suecos; un hecho que bajo mi punto de vista no hace más que beneficiar a GHOST ya que pone a la banda todavía más en el foco de atención de lo que ya lo está por sí sola y es que, como se dice, no hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

En esta reseña vamos a dejar todo esto de lado y vamos a centrarnos en lo que verdaderamente importa, que no es otra cosa que las grandes canciones que nos está brindando la banda disco tras disco y es que somos muchos los que hemos caído hipnotizados bajo el hechizo de las composiciones de Tobias Forge, le mente creativa que se esconde tras la máscara.

Evolución en “Prequelle”

Podríamos decir que en “Prequelle” encontramos una evolución notable si lo comparamos con “Meliora”, su anterior trabajo de estudio, pero que en cierta parte mantiene la estela del EP “Popestar” que GHOST nos ofrecieron hace apenas un par de años atrás, sobre todo en el estilo hímnico de ese sencillo que brillaba de sobre manera llamado “Square Hammer”.

Al darle al botón de play nos encontramos con “Ashes”, la introducción que nos pone en situación antes del primer corte del álbum. Esta empieza oscura, como si se tratará de una película de miedo y en la que encontramos la voz inquietante de una niña que canta, de manera dulce a la vez que endiablada, una inquietante canción que termina en un “one, two, three”, momento en el que confluyen todos los instrumentos para dar inicio al primer sencillo del trabajo. Al parecer dicha niña no es otra que Minou, la hija de Tobias Forge.

“Rats” es la primera bala que dispara Tobias Forge, con cierto regustillo clásico que recuerda a un OZZY algo edulcorado y que goza de un estribillo hipnotizador que les servirá para abrir de manera magistral sus conciertos. Se trata de un corte altamente coreable, con un giro hacia el final del tema que posee un riff muy heavy; justamente este corte ha sido presentado por un gran videoclip en el que los bailoteos del Cardinal Copia han causado furor en las redes.

Un solo de guitarra con una extraña floritura para lo que suele ser GHOST abre paso un riff pesado que arranca “Faith”. Es una canción algo más densa que la anterior y posee un estribillo más oscuro y tenebroso. De primeras me costó cogerle el punto, pero tras las sucesivas escuchas puedo afirmar que es de lo mejor de “Prequelle”. Las guitarras se lucen en este tema, sobre todo con ese riff potente en el que parece que quieran rendir tributo al maestro Iommi, mientras que Tobias juega mezclando líneas vocales melódicas y limpias con otras más oscuras que dotan al tema de un gran dinamismo. El corte termina de manera magistral de nuevo con esa floritura de solo de la que hablábamos al inicio.

“See The Light” es un medio tiempo introducido por un órgano eclesiástico que se convierte en un tema que empieza muy lento, pero que gana intensidad justo cuando llega el estribillo. En él nuevamente brillan las melodías vocales de Tobias por encima de todo y en ellas se pueden apreciar más presencia de luz que de oscuridad y es que como reza el título del corte, quizás haya visto la luz.

“Miasma” es el primero de los dos temas instrumentales que posee el disco. Una canción altamente influenciada por el Rock Progresivo de los 70 con un pulido solo de guitarra que pugna con el de teclado e incluso con un novedoso solo de saxo poseedor de un sentimiento indescriptible. El tema termina con una intensidad encomiable y creo que será un momento crucial en los directos de su nueva gira, y es que los Nameless Ghouls merecen también su momento de gloria.

Con “Dance Macabre” llega seguramente el gran momento del trabajo. Fue elegido como segundo adelanto de la banda y solo puedo decir que me parece sublime. Un sencillo excelente, contagioso, pegadizo, con una línea vocal brutal y un estribillo prodigioso. Suena ochentero, pero fresco a la vez, muy influenciado por el AOR y con cierto regustillo al ALICE COOPER más hard rockero de finales de los 80.

“Pro Memoria” empieza con un emotivo colchón de teclado; se trata de una canción intimista a lo “He Is”, brillando una vez más las grandes líneas vocales de Tobias por encima de las guitarras, y en la que la melodía de piano la convierte en el tema más Pop del trabajo. Un corte que de nuevo aporta más luz a “Prequelle” en contraposición con la oscuridad de antaño.

“Witch Image” es un tema rockero con unos arreglos muy melódicos, no tiene la potencia de “Rats”, ni de “Dance Macabre”, pero posee un riff delicado a la vez que sutil y efectivo y quizás esto sea lo que unido a otro estribillo redondo hace que se convierta en altamente pegadizo.

Tras una buena ración de estribillos memorables, los suecos vuelven a la carga con otra instrumental llamada “Helvetesfonster”. Esta empieza suave como si se tratara de un pasaje de una película de temática medieval que poco a poco se va fusionando con el Rock de tintes progresivos de nuevo. Esta composición demuestra que las dos instrumentales incluidas en este disco no sobran si no que suman muchísimo en el cómputo global del trabajo.

“Life Eternal” cierra el disco de manera calmada. El tema empieza pausado, semidesnudo, tan solo con la voz delicada de Tobias y un colchón de teclado. Se trata de una fugaz balada llena de sentimiento y que termina de manera muy emotiva con unos coros muy sentidos que se fusionan con el brillante estribillo y que lo convierten el punto álgido del tema.

GHOST hace lo que le apetece con “Prequelle”

Es cierto que GHOST ha dado un palpable giro musical desde que empezó y nos encontramos ante un disco que parece aportar más luminosidad que oscuridad en su sonido, en un trabajo que se sustenta a base de grandes melodías vocales y que deja un tanto de lado los riffs de guitarra.

Los haters dirán que viven de su imagen, que no hay música detrás, pero con cada disco que saca el grupo creo que demuestra sobradamente que su punto fuerte son las grandes composiciones. GHOST es una banda que hace lo que le apetece, nutriéndose sin pudor del Heavy Metal, del Hard Rock, del AOR o del Pop dependiendo del sentimiento que quieran imprimir en cada composición y seguramente esa es la clave de su éxito.

Estamos ante un disco elaborado concienzudamente para explotar a gran escala y es un placer que una banda actual vaya a comerse el mundo sonando así de clásica, en una época en la que el Heavy Metal parece que esté predestinado a sonar lo más extremo posible, por lo que solo puedo afirmar que actualmente GHOST me proporciona todo cuanto necesito para vivir.


Discográfica: Loma Vista Recordings / Spinefarm Records

No te pierdas nuestero especial sobre las portadas de GHOST y sus referencias cinematográficas.

Reseña Panorama
Nota
8.5
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Pasé mi infancia en la habitación de mis hermanos mayores, quedándome boquiabierto admirando los posters de bandas de los 80 que empapelaban sus paredes. Poco a poco fui creciendo y empecé a desempolvar sus vinilos, quedándome impresionado con esos nuevos sonidos y portadas que hoy en día siguen emocionándome como entonces.
Madness Live!

1 Comentario

  1. Sí…pero no, no digo que no sean malos músicos, ni mucho menos, pero algo tiene Ghost que no me llega y no se que es, he oido toda su discografia, y nunca tengo la sensación de tener delante unos discazos…en fin, el tiempo me dará o me quitará la razón

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