31 fantásticos discos de Heavy Metal de 1986

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Discos de Heavy Metal de 1986

"1986 fue, sin duda alguna, un año indispensable en el Heavy Metal"

Ya se sea un neófito en la materia o un oyente avezado con años de experiencia escuchando Heavy Metal, a nadie se nos escapa que los 80 fueron el mejor marco para el desarrollo y la explosión de nuestra música. Podrían ser muchos los motivos que señalar como causas de la proyección que tuvo esta corriente musical a lo largo y ancho de esta década: desde la convulsa situación a nivel internacional, con frecuentes frentes abiertos como el desenlace de la Guerra Fría, pasando por una clara mejora de la industria cultural, de lo cual también se vio beneficiado el mundo del cine. En definitiva, una sucesión de circunstancias que facilitaron la ebullición de toda una cultura Pop repleta, a su vez, de pequeños movimientos gestados en las calles con ganas de darle forma a inquietudes varias que arrancaron sus andanzas desde el más arrinconado underground y formando parte de la contracultura ochentera pero que, según qué casos, lograron escalar hasta el más absoluto mainstream apoyados por una industria y un público que se empezó a sumar al carro del mundillo del Heavy Metal como no se ha vuelto a ver en la historia de dicha corriente.

Discos de Heavy Metal en 1986 de relevancia

Normalmente, se tiende a señalar a esos primerísimos ochenta como los años de mayor fervor del género y en los que se halla el verdadero espíritu del Metal clásico, un emplazamiento temporal que además vio nacer nuevas y virulentas corrientes como la del Thrash Metal, pero 1986 fue, sin duda alguna, un año más que indispensable en el género, dado que dio luz a algunas de las piedras angulares del mismo y aportó, a su vez, numeroso material para la historia y muchas obras que, sin quizá ser obras maestras o discos de una calidad excepcional, son consideradas de culto a día de hoy por su enorme relevancia en el devenir de nuestra música.

En el artículo, y con el único motivo de pretender acotar un poco y ajustar el contenido, me he centrado exclusivamente en el Heavy Metal y sus cercanas ramificaciones, ya sean Thrash, Speed, Power, etc. Por ello, he querido dejar de lado las vertientes más melódicas y todo lo que tenga que ver con el Hard Rock y derivados, aunque sí me gustaría dedicarle unas breves líneas en este prólogo como anécdota a algunos de esos grupos que dejaron su rúbrica en el curso de 1986 en estas categorías más pomposas.

Hard Rock en 1986

Dentro del terreno del Rock Melódico, JOURNEY y SURVIVOR nos dejaron dos buenos trabajos como fueron “Raised On Radio” y “When Seconds Count” respectivamente; quizá, no sus obras más recordadas pero sí continuistas con el material de gran calidad que venían editando en años anteriores. A su vez, EUROPE y BON JOVI hicieron historia y batieron todos los récords habidos y por haber con sus “The Final Countdown”, cuyo tema más emblemático han tarareado hasta nuestras madres, y “Slippery When Wet”.

Por su parte, en Estados Unidos, CINDERELLA debutó con un magnífico “Night Songs”, al igual que POISON, que también vio nacer su celebrada ópera prima “Look What The Cat Dragged In”; ALICE COOPER comenzó a fraguar con “Constrictor” el estilo Hard N' Heavy estadounidense en el que se quedaría una buena temporada desmarcándose así de sus inicios setenteros; RATT hizo posible que viéramos y escucháramos “Body Talk”, un tema suyo extraído de “Dancing Undercover”, y precisamente uno de los mejores de su carrera, en una secuencia de la mítica película de Eddie Murphy “El chico de oro”, y KING KOBRA le dio continuidad a su gran ópera prima con “Thrill Of A Lifetime” haciendo que el nombre de Mark Free empezara a sonar con fuerza por todo el planeta.

Hard Rock europeo en 1986

Mientras, en Europa “The Pleasure Principle” fue y sigue siendo a día de hoy uno de los trabajos más celebrados de TREAT, como también sucedió con “Vigilante” de los británicos MAGNUM o “Rise Up” de PERSIAN RISK, una de esas formaciones que, al igual que sus compatriotas DEMON, estuvieron algo metidas con calzador en la llamada NWOBHM.

En fin, sin más demora, vamos a adentrarnos de lleno en el Heavy Metal de 1986 para ver una buena parte, que no toda, de lo que dio de sí ese magnífico y difícilmente igualable año sumergiéndonos en las entrañas de 31 discos que, en unas ocasiones por su calidad y en otras por su importancia u oportunismo a la hora de aparecer, merecen ser recordados.

METALLICA, IRON MAIDEN, W.A.S.P., KING DIAMOND, JUDAS PRIEST, ACCEPT... 1986: Un año mágico y potentísimo para el Metal

ACCEPT: Russian Roulette

ACCEPT Russian Roulette

Lo que hizo ACCEPT en estos años no tiene nombre. Hablar de los alemanes en los ochenta es hacerlo sobre una trayectoria impecable de, al menos, cinco discos que son historia viva de nuestro movimiento. Tengo claro que rara vez alguien citará a “Russian Roulette” como uno de sus favoritos del combo teutón, pero no por demérito de dicho álbum, sino por el nivel de trabajos como “Balls To The Wall”, “Breaker”, “Metal Heart”... Vamos, que no es tarea difícil deshacerse en elogios ante lo que dieron de sí Udo, Herman Frank, Wolf Hoffmann y cía por aquel entonces.

Russian Roulette”, generando algo menos de revuelo, nos dejó unos cuantos temazos para las vitrinas de los seguidores de ACCEPT. La acelerada “TV War”, dotada de mucha esencia “Fast As A Shark”, o la hipnótica y coreable “Heaven Is Hell”, se sumaron a escribir más líneas en la historia de una banda antológica e irrepetible.

ANGEL DUST: Into The Dark Past

ANGEL DUST Into The Dark Past

Seguimos viajando por Alemania en 1986 para detenernos en el debut de otra banda con un sello muy personal, al menos en esos años primigenios de su irrupción en el mercado musical. Hablamos de una agrupación que, sin ninguna duda, dejaría su impronta en formaciones germanas como BLIND GUARDIAN, especialmente en sus inicios. Un torbellino de Speed-Thrash con reminiscencias a lo que se venía cociendo en la Bay Area estadounidense, pero con un mayor aporte melódico y un enfoque de las melodías que lograría distanciarles de muchas otras agrupaciones y otorgarles su propio sello.

Creo que su obra definitiva se editaría dos años después de su ópera prima, pero este “Into The Dark Past” es uno de los indiscutibles pilares de todo el Metal teutón, ya se pretenda mirar hacia sonoridades más thrashers o más adentradas en el Power que se desarrollaría poco después, a comienzos de los noventa. Prueba a ponerte a todo volumen “Legions Of Destruction”, toda una declaración de intenciones en el género desde que entra en acción el alarido agudo de Roman Keymer.

CANDLEMASS: Epicus Doomicus Metallicus

CANDLEMASS Epicus Doomicus Metallicus

Pocas veces me he encontrado con un álbum que tenga un título tan representativo y clarificador de su contenido. El debut de esta institución escandinava es, efectivamente, épico, claramente Doom y metálico. Poco antes de que entrara la verdadera y carismática cara visible de la formación, Messiah Marcolin, el quinteto sueco le dio una vuelta de tuerca a lo que venían haciendo agrupaciones como SAINT VITUS, PENTAGRAM o WITCHFINDER GENERAL pero teniendo el foco siempre puesto en los diábolicos padres de todas estas oscuras composiciones: BLACK SABBATH.

De ese modo, nacía en 1986 una nueva criatura a la que dar cobijo: el Epic Doom, con el que se mantenía la angustiosa pesadez de las bases rítmicas lentas y oscuras pero añadiéndole un vigoroso estilo vocal, mucho más heavy que nunca. Aún a día de hoy se sigue escuchando el eco de este trabajo, como evidencian actuales formaciones de la talla de SORCERER o LORD VIGO, que siguen los pasos de CANDLEMASS casi milimétricamente. ¡Imprescindible!

CHASTAIN: Ruler Of The Wasteland

CHASTAIN Ruler Of The Wasteland

Actualmente, es fácil ver a muchas mujeres al frente de bandas de Metal, ya sea más clásico o más extremo, pero en los 80 se veían con cuentagotas, todo sea dicho. Hay dos féminas a las que, por tenacidad en el género y credibilidad en el mismo, se les ha adjudicado el trono de reinas del Metal ochentero: Doro Pesch, de la que hablaremos luego, y la estadounidense Leather Leone.

En 1986 llegaba "Ruler Of The Wasteland", el segundo lanzamiento de los de Ohio, un potente trabajo de reconocible US Metal donde destaca la fuerza y gallardía en la interpretación de la citada Leone y temas irrepetibles como el coreable “Fighting To Stay Alive” o el acelerado “Living In A Dreamworld”.

CRIMSON GLORY: Crimson Glory

Crimson Glory - Crimson Glory

Hace poco más de una década que nos dejó Midnight, el singular y enigmático vocalista de esta formación norteamericana. Pero, a decir verdad, hace bastante más que la agrupación yanqui comenzó a escribir su historia. En 1986, salió del cascarón el debut de CRIMSON GLORY, una banda que un par de años después alcanzaría sus más altas cuotas de popularidad con el videoclip de “Lonely”. Este lanzamiento se sumaría a esa nueva corriente de Heavy/Power Metal en la que también participó QUEENSRYCHE donde no primaba tanto, o al menos con tanta frecuencia, la velocidad como en otras bandas del llamado US Metal, sino un sonido muy cuidado y una propuesta con una definición más elegante y técnica en la que resaltaban primordialmente sus llamativos vocalistas.

Si escuchas detenidamente cortes como “Heart Of Steel”, con ese alagardo estribillo por parte de Midnight, o “Queen Of The Masquerade”, con esas impecables subidas de tono casi sin despeinarse, te cerciorarás del portento que tristemente nos dejó sin haber cumplido siquiera los 50 años.

DARK ANGEL: Darkness Descends

DARK ANGEL Darkness Descends

1986 fue espectacular para el Thrash Metal. Me atrevería a decir que uno de los dos o tres mejores que ha deparado la historia del género. A pesar de proceder de California, el quinteto evidenció en su breve carrera unas maneras más cercanas al encarnizado y corrosivo Thrash alemán. La crudeza de su propuesta musical, reflejada especialmente en las cortantes líneas vocales de Don Doty, recordaban y mucho a los inicios de bandas como KREATOR o SODOM, con el foco puesto constantemente en ese Metal Extremo que, por aquel entonces, ya se empezaba a cocer a fuego lento.

No hay más que ver la virulencia de temas como “The Burning Of Sodom” para cerciorarse de que DARK ANGEL, al igual que algunos que otro compatriotas suyos como POSSESSED, no se aferraron a los cánones del Thrash Metal estadounidense más común que se venía practicando en el ecuador de los años 80. Además de un gran disco, la banda dio a conocer a Gene Hoglan, una bestia parda y uno de los baterías que, con el paso de los años, más nombre se ha hecho en la escena tras haber militado en multitud de agrupaciones.

DESTRUCTION: Eternal Devastation

DESTRUCTION Eternal Devastation

Estados Unidos le llevaba un par de años de ventaja al país teutón con el Thrash Metal, con bandas como SLAYER o METALLICA habiendo editado ya alguna de sus biblias, pero los germanos no tardaron en dar a conocer a sus más emblemáticas formaciones, casi todas en activo aún a día de hoy. Mientras que en Estados Unidos se miraba mucho a la NWOBHM, en Alemania se bebía de otra fuente, la de los sonidos crudos, primitivos y enfermizos de bandas como BATHORY o VENOM, influencias que también comenzaban a dar sus frutos en Brasil con bandas como SARCÓFAGO o SEPULTURA.

Como consecuencia de ese devastador mejunje salió el tridente DESTRUCTION, cuarteto actualmente. Su segundo trabajo, “Eternal Devastation”, fue una nueva declaración de principios tras su aplastante debut, editado tan solo un año anterior. Comenzaba a definirse el sonido thrasher teutón, distanciado del americano. Comenzaba la historia de una banda fundamental dentro del Metal alemán y de la que todavía siguen tirando del carro los incombustibles Schmier y Mike Sifringer.

EXCITER: Unveiling The Wicked

EXCITER Unveiling The Wicked

En pleno 1986, el trío canadiense ya llevaba algo más de medio lustro generando ruido, nunca mejor dicho. En ese breve espacio de tiempo, las huestes de Dan Beehler habían sido capaces de escribir unas líneas en la historia del Metal más speedico y pasado de vueltas, como bien demuestran esos himnos imperecederos que son “Heavy Metal Maniac”, “Long Live The Loud” o “Pounding Metal”. En sus tres primeros lanzamientos, tocaron techo y sentaron buena parte de las bases de un subgénero claramente influenciado por MOTÖRHEAD, VENOM y buena parte del Punk británico más visceral, así como de la New Wave más sucia y destartalada de bandas como TANK o RAVEN.

Sin ser su mejor obra, “Unveiling The Wicked” siguió sumando enteros en la discografía de los de Ontario. Menos rápido y asfixiado que en otras ocasiones, como demuestran los cortes “I Hate School Rules” o “Mission Destroy”, pero con la seña de identidad del combo canadiense intacta. Por otra parte, a los nostálgicos de los años ochenta siempre nos quedará una portada para el recuerdo, con claros guiños a la serie “V”, entretenimiento de toda una generación que por aquel entonces arrasaba en nuestras televisiones.

EXUMER: Possessed By Fire

EXUMER Possessed By Fire

Al igual que sucediera con la escena thrasher ochentera en Estados Unidos, en Alemania hubo bandas que se llevaron el gato al agua quedando en primera línea de batalla y otras como HOLY MOSES, DARKNESS o ASSASSIN que quedaron relegadas a un segundo plano y, a veces, incluso al ostracismo. No siempre fueron factores relativos a la calidad los que decantaban el devenir de estas bandas, y un ejemplo de ello es EXUMER, una agrupación que, por potencial y por su arrolladora personalidad, debió haber corrido mejor suerte desde que parió de las entrañas “Possessed By Fire”, su atolondrado debut, un disco que tiene grabado a fuego el sello del Thrash Metal elaborado a base de riffs rápidos y líneas vocales secas y cortantes.

Los de Frankfurt, aunque a día de hoy siguen en activo y editando material con relativa frecuencia tras su regreso, no volvieron a sacar nada igual. Estamos ante su obra cumbre y un disco de culto para cualquier fan del Thrash Metal que se precie.

FATES WARNING: Awaken The Guardian

FATES WARNING Awaken The Guardian

Pocas bandas con la personalidad de FATES WARNING hallaremos en el circuito metalero de los ochenta. Capaces de combinar cuidadosamente la energía del Metal correoso que se venía fraguando en Estados Unidos en aquellos tiempos con un toque Prog sin que el resultado acabara siendo pomposo y comercial, algo que, sin duda, lograba distanciarles del resto de bandas coetáneas. Una voz versátil y que derrocha técnica como la de John Arch, bien asociada a esas bestias pardas a las cuerdas que son Frank Aresti y Jim Matheos.

Ahí es donde se halla la riqueza y el potencial de un disco insuperable actualmente por una formación que, eso sí, sigue editando material de gran calidad, aunque con una alineación muy cambiada con respecto a la que sacó adelante este impoluto trabajo. Especiales y distintos donde los haya.

FIFTH ANGEL: Fifth Angel

FIFTH ANGEL Fifth Angel

En 1986, veía la luz el debut de una de esas bandas estadounidenses que acabarían teniendo su propio sello, su propio sonido, dentro del llamado US Metal. Afincados en temáticas de corte cristiano, la ópera prima del quinteto yanqui haría piña con otras formaciones de la talla de LIZZY BORDEN, MALICE, STRYPER e incluso DOKKEN, adheriéndose a esa corriente de Hard N' Heavy que tan bien funcionó comercialmente hablando en Estados Unidos.

En su segundo disco, la banda del voceras Ted Pilot, a día de hoy fuera de la formación y también de la música, tiraría por derroteros algo más hardrockeros aunque de gran calidad también, todo hay que decirlo, pero en este disco homónimo nos dejaría un buen puñado de inolvidables temas de Metal Melódico como “In The Fallout”, el épico y contundente “Call Out The Warning”o el coreable y potente “Only The Strong Survive”.

FLOTSAM & JETSAM: Doomsday For The Deceiver

FLOTSAM & JETSAM Doomsday For The Deceiver

El curso del 86 vivió el nacimiento de la ópera prima de una de las bandas más singulares y relevantes de la historia del Power/Thrash americano, obra que, quizá para muchos, tan solo fue el disco de la banda donde militó un par de años Jason Newsted antes de dar el salto a METALLICA como sustituto de Cliff Burton.

Pero la realidad es que cualquiera que tenga algo de conocimiento del género tendrá en un pedestal este álbum, probablemente demasiado bueno tratándose de un debut y excelso en el cómputo global de la discografía de los de Arizona, y más teniendo en cuenta que tan solo unos años después la agrupación estaría dando algún que otro palo de ciego musicalmente hablando, con lo que este trabajo se revalorizaría más si cabe. Velocidad, técnica, la suficiente nitidez en el sonido para tratarse del ecuador de los 80 y una voz limpia como la de Eric A.K. que lograba balancear a su gusto la dinámica más thrasher y visceral como la más Power y clásica según lo requiriera el tema. Por cierto, recientemente han retornado en un gran estado de forma, como evidencia su último trabajo del año pasado.

IRON MAIDEN: Somewhere In Time

IRON MAIDEN Somewhere In Time

No debería ser algo discutible el hecho de que todo lo que hizo la dama de hierro entre su debut, “Iron Maiden”, y “Seventh Son Of A Seventh Son”, editado ocho años después, es sublime y antológico. No admito opiniones distintas al respecto. Todo ese material labró y definió la historia y la carrera musical de una banda sin igual en el género y con un estatus más que merecido. En todos y cada uno de esos trabajos se pueden extraer canciones de una calidad inmensa, pero hablar de “Somewhere In Time” es hacerlo del trabajo en el que la formación británica se mostró más sobrada técnicamente hablando y excelsa a nivel compositivo. El Heavy Metal tradicional acarició el Progresivo en temas de larga duración, aparcando casi definitivamente el sonido más New Wave y yendo por unos derroteros a los que pocos, por no decir casi ningún grupo, tenían acceso.

Así lo acreditan cortes irrepetibles como “Caught Somewhere In Time”, Heaven Can Wait” o “Deja-Vu”. Te podrá gustar más otro trabajo dentro de esta primera década de existencia de IRON MAIDEN, porque hablamos de un material que es una auténtica mina de oro, pero los de Dickinson y Harris tocaron techo con una obra perfecta de principio a fin.

JUDAS PRIEST: Turbo

JUDAS PRIEST Turbo

Denostado por muchos en su día, con "Turbo" aterrizó de lleno el sonido americano en JUDAS PRIEST. El mercado estadounidense mandaba y la banda británica, una vez más, recicló su sonido acercándolo al Hard N' Heavy de la época y añadiéndole un buen puñado de sintetizadores a sus composiciones y un estilo más pomposo que también asomaría la cabeza en "Ram It Down", su siguiente lanzamiento.

Cierto es que la agrupación liderada por Rob Halford venía de editar todo un señor discazo de Heavy Metal como lo fue "Defenders Of The Faith" pero, visto con el paso del tiempo, la formación demostró tener la suficiente valentía para arriesgar con la jugada y adherirse a las corrientes que venían pegando fuerte, reciclando en 1986 su propuesta con grandes temas para el recuerdo como fueron y siguen siendo "Turbo Lover", "Locked In", "Reckless" o el tremendo y envolvente "Out In The Cold". Algo más comercial de lo que venía haciendo, sí, pero no por ello exento de calidad.

KING DIAMOND: Fatal Portrait

KING DIAMOND Fatal Portrait

El debut del danés Kim Bendix en solitario, más conocido artísticamente como KING DIAMOND, llegó tan solo tres años después de haber maravillado a buena parte de nuestra escena con “Melissa”, un álbum precursor de la temática ocultista donde la siniestralidad de la propuesta, con esas líneas vocales fantasmagóricas por parte del vocalista de marras, acabó siendo un antes y un después en el Heavy Metal. No creo que exista alguna banda de Metal Extremo que utilice corpse paint sin haber caído en las redes de MERCYFUL FATE.

Fatal Portrait” es un disco impecable y uno de los grandes debuts de la historia del Metal. Con clara inspiración en toda la idiosincrasia del mundo del terror, tanto de literatura como de cine, es un disco tan onírico y espectral como disfrutable compositivamente hablando, dado el trabajo que nos dejó el gran dueto de guitarristas conformado por Michael Denner y Andy LaRocque, así como un jovenzuelo Mikkey Dee, todo un portento a la batería que acabaría siendo unos años después un músico de referencia por su encomiable labor realizada con KING DIAMOND pero también con MOTÖRHEAD.

KREATOR: Pleasure To Kill

KREATOR Pleasure To Kill

En sus inicios, la banda teutona editó una de las trilogías más sanguinarias y agresivas que nos ha deparado el Thrash Metal a nivel mundial. “Endless Pain”, “Terrible Certanty” y, en medio de ambos, "Pleasure To Kill", toda una oda a la violencia sonora, también reflejada en los textos de las canciones, que 34 años después sigue sonando igual de cafre. A pesar de la calma con la que se inicia el trabajo mediante esa intro llamada “Choir Of The Damned”, la batalla no tarda en causar estragos.

La apabullante velocidad y tosquedad martilleante de Ventor ensañándose con su batería y la encarnizada voz de un, por aquel entonces, veinteañero Mille Petrozza dejándose la garganta en cada alarido, fueron los protagonistas de este lanzamiento de 1986 que comenzó a escribir la historia del combo alemán y a darles a conocer a nivel mundial. Brutal de principio a fin. Así lo corrobora un extracto de la propia “Pleasure To Kill”, imprescindible décadas después en cualquier concierto del cuarteto: “The colour of your blood from your open body is all I wanted to see”. El resumen más preciso de lo que te encontrarás en este salvaje trabajo.

LIZZY BORDEN: Menace To Society

LIZZY BORDEN Menace To Society

Adoptando su nombre de una mujer que fue acusada de matar a sus padres a mediados del siglo XIX y esgrimiendo una estética cien por cien Shock Rock claramente influenciada por la propuesta teatral de ALICE COOPER. Así se presentó la banda de los hermanos Harges, una de las formaciones más significativas, tanto musical como visualmente, del Heavy Melódico americano. Algo menos crudo que su anterior “Love You To Pieces” y, a su vez, tampoco tan dirigido al Hard Rock como “Visual Lies” mismamente, con el que el grupo experimentaría su mejor momento en lo que a popularidad se refiere.

“Terror On The Town” y “Stilleto Voice Of Command”, estando esta última bastante recargada del sonido maideniano clásico, podrían ser perfectamente los temazos de un álbum de auténtico Heavy Metal, aunque la estética de la banda, como le pudo pasar en su día también a TWISTED SISTER, invitara a pensar más en el Glam Metal algo más comercial.

MEGADETH: Peace Sells... But Who's Buying?

MEGADETH Peace Sells... But Who's Buying?

Andaba con ganas de demostrar al mundo su valía el bueno de Dave Mustaine. Tras algo más de tres años de su polémica salida de METALLICA, el resquemor aún estaba caliente y palpable. La nueva banda de Dave debutaría en el 85 con un más que correcto pero tampoco superlativo “Killing Is My Business... And Business Is Good”. Sería realmente con este segundo disco, probablemente lo mejor de toda su carrera junto al inmenso “Rust In Peace”, cuando empezarían a verse las verdaderas posibilidades de una formación que, en poco tiempo, lograría asombrar a propios y extraños por ese sonido tan personal y característico, fruto de la voz ácida y malencarada de Mustaine, enrabietado en todo momento, y del llamativo manejo instrumental de todos los músicos.

Con “Wake Up Dead”, “Peace Sells” o “My Last Words” llegarían las virguerías, los desarrollos instrumentales mágicos y la mala leche perfectamente asociada a la técnica musical. Una banda diferente. Por eso está donde está.

METALLICA: Master Of Puppets

METALLICA Master Of Puppets

Y he aquí, junto con el “Reign In Blood” de SLAYER del que hablaremos luego, el santo y seña del Thrash Metal americano. Poco se puede decir de los San Francisco que no se haya dicho o escrito ya. Nos hallamos en la etapa más dulce del cuarteto, aún con el malogrado Cliff Burtton en sus filas, del que sería su trabajo póstumo con la banda antes de fallecer. Lo mismo que comenté anteriormente de MAIDEN y su “Somewhere In Time” sería aplicable a este disco de METALLICA. Pocos grupos tendrían acceso o el suficiente potencial como para editar un trabajo de tal calibre.

Sin duda, uno de los grandes temas de 1986

Quizá no fuera tan primitivo y directo como “Kill Em' All” o “Ride The Lightning”, pero a nivel compositivo es un trabajo impecable e historia viva no solo del Thrash, sino del movimiento Heavy a nivel universal. El riff de entrada de la propia "Master Of Puppets" es ley, como lo es “Orion” en su totalidad, una de las mejores piezas instrumentales que nos ha dado el género, o la pesada y creciente “Welcome Home (Sanitarium)”. Puede que a día de hoy METALLICA sea la sombra de lo que fue en su día, pero solo por trabajos como este merece todos nuestros respetos porque, por aquel entonces, no había quien le tosiera. El género era suyo, tanto en vivo como cada vez que se metían al estudio a registrar obras como esta.

METAL CHURCH: The Dark

METAL CHURCH The Dark

Con una portada muy fílmica y que rebosa siniestralidad y mal rollo. Así es cómo se presentó el segundo lanzamiento en estudio de la agrupación de Power-Thrash yanqui, uno de los tres mejores de toda su carrera, sin duda alguna. Junto a los OVERKILL de sus inicios, pocas bandas han definido mejor ese estilo rudo que tan pronto sonaba a Metal americano tradicional algo más abrupto de lo habitual como a Thrash Metal old school.

Antes de que aterrizara Mike Howe en el seno del grupo como vocalista dejándonos también alguno de sus discos más emblemáticos como lo fue “The Human Factor”, los californianos, con el fallecido David Wayne aún al micro, nos regalaron unos cuantos temas para el recuerdo como el épico “Method To My Madness”, de los mejores de toda su carrera, o el lento y oscuro “Watch The Children Pray”. Una banda vital en el género si de lo que hablamos es de ese Metal de segunda línea, y no por calidad precisamente, que con el paso del tiempo ha quedado anclada dentro del underground norteamericano.

MOTÖRHEAD: Orgasmatron

MOTÖRHEAD Orgasmatron

A estas alturas de la película, poco o nada tenían que demostrar las huestes de Lemmy Kilmister. La banda ya era una institución en el gremio del ruido más sudoroso y pasado de decibelios. Pocos años antes, los británicos habían editado “Another Perfect Day”, disco en el que participó el ex THIN LIZZY Brian Robertson y que descolocó a muchos fieles de la formación, dado que ese toque personal que le añadió el citado Robertson al trabajo no fue muy bien recibido. Lemmy y los suyos necesitaban dar un contundente golpe sobre la mesa. ¿Qué hay detrás de este disco en el que vemos al War-Pig enfurecido y reconvertido a un furioso tren a punto de descarrilar? Pues diría que mala leche pura y dura.

MOTÖRHEAD se desmarcó con uno de sus trabajos más enérgicos y moviditos. Esa singular atmósfera en la que constantemente fluye la estampa de VENOM como del Punk británico setentero resultó tran atractiva como efectiva. Es lógico que muchas bandas de Metal Extremo y de Thrash Metal idolatren este disco por su ritmo frenético. Mismamente, tan solo unos pocos años después, los brasileños SEPULTURA harían de “Orgasmatron” un tema fijo en sus shows en vivo. Algo más cerca, en Barcelona y en la presente década, un grupo de Metal Speedico claramente influenciada por MOTÖRHEAD adoptó su nombre del tema “Mean Machine” incluido en este lanzamiento.

NUCLEAR ASSAULT: Game Over

NUCLEAR ASSAULT Game Over

Surgidos en Nueva York de las cenizas de ANTHRAX y de la mano de Dan Lilker, NUCLEAR ASSAULT supieron hacerse con su debut, “Game Over”, un nombre y hueco en esa escena underground americana que empezaba a crecer como la espuma. Su estilo rudimentario, directo y desprovisto de toda complejidad que, en muchas ocasiones, les acercaba visiblemente al Hardcore/Punk, propició que la banda acabara siendo, junto a los también estadounidenses D.R.I., todo un referente de muchas formaciones de Thrash/Crossover que comenzaron su andadura muchos años después.

MUNICIPAL WASTE, LICH KING, DEATH ABOVE... Son muchas las agrupaciones que a día de hoy siguen la estela que nos dejaron John Connelly y los suyos con un magnífico debut, confecionado para disfrutar en un buen pogo de cara a seguir manteniendo viva esa vieja llama Punk que nunca dejó de alimentar a este tipo de grupos.

OZZY OSBOURNE: The Ultimate Sin

OZZY OSBOURNE The Ultimate Sin

Aun aceptando las opiniones discrepantes que puedan surgir, me voy a tirar a la piscina con esta afirmación: “The Ultimate Sin” es el mejor y el trabajo definitivo de OZZY OSBOURNE. A los enraizados en la vertiente clásica del músico británico y a su vez apasionados del sonido Randy Rhoads quizá les parezca una barbaridad o algo desmesurada esta opinión, pero creo firmemente que este disco, por los motivos que expondré de inmediato, es lo mejor que ha grabado OZZY en solitario a lo largo de su dilatada carrera.

Por calidad de sonido, por la personalidad y la voluminosa cantidad de detalles que le aportó Jake E. Lee a las cuerdas, por ser un disco fronterizo entre esa primera etapa más áspera de la banda y la más americanizada y pulida que comenzaría a verse con mayor notoriedad en “No Rest For The Wicked” y porque no hay canción en el trabajo que, una vez escuchado el mismo, no seas capaz de tararear debido también a las grandes líneas de voz que nos dejó el Madman. “Secret Loser”, “Never” o la reconocida “Shot In The Dark” dan buena cuenta de ello. De obligada escucha.

QUEENSRYCHE: Rage For Order

QUEENSRYCHE Rage For Order

Lo que hizo esta banda a lo largo y ancho de sus primeros cinco lanzamientos de estudio – EP incluido- es digno de admiración. Desde esos inicios más ácidos y speedicos con cortes como el mítico “Queen Of The Reich”, hasta pasar por el Metal melódico americano más elegante, dejarse querer con frecuencia por el Prog e incluso componer “Operation Mindcrime”, uno de los mejores discos conceptuales de la historia de la música, no solo del Heavy Metal. En esta ocasión nos detenemos en “Rage For Order”, un álbum que viene a demostrar que, tocasen lo que tocasen, ya fuera más rápido y punzante o sosegado y melódico, los de Tate estuvieron tocados en la década de los ochenta por una varita mágica. Las tonalidades imposibles del citado Geoff Tate y su interpretación teatral le dieron mucha personalidad a cortes inolvidables como “The Whisper” o al melancólíco medio tiempo “London”, donde el susodicho ofrece una magistral lección de clase y de dominio vocal.

SEPULTURA: Morbid Visions

SEPULTURA Morbid Visions

¡Quién le diría a una banda procedente de la ciudad brasileña de Belo Horizonte que acabaría recorriendo todo el mundo y tocando delante de miles de personas en algunos de los festivales punteros del género! A mediados de los 80, empezó a gestarse en Brasil un pequeño circuito de grupos muy interesante dentro de la escena thrasher más ligada al Metal Extremo. SARCÓFAGO, VULCANO, MUTILATOR y SEPULTURA fueron tan solo algunas de ellas, pero solo estos últimos, a raíz de tener la oportunidad de trabajar con los afamados Scott Burns y Tom Morris en su álbum “Beneath The Remains”, lograron dar el salto definitivo al estrellato.

Obviamente, “Morbid Visions” no es su mejor disco por diversos motivos, empezando por los paupérrimos medios con los que contó la banda para su grabación, pero en él hallamos los cimientos de una agrupación esencial en el género que, por aquel entonces además, tan solo contaba con una media de edad de 16 o 17 años. Muchísima mala leche que pudo ser fruto, quizá, de las desagradables vivencias en su lugar de origen, y un estilo aún por definir por parte de la formación de los hermanos Cavalera, que nos dejaría en 1986, eso sí, el primer gran tema del grupo para la posteridad, “Troops Of Doom”, mucho más siniestro y enfermizo que en la versión que regrabaron del mismo para el álbum “Schizophrenia” cuando Roadrunner decidió relanzar dicho disco en el año 90.

SLAYER: Reign In Blood

Slayer - Reign In Blood, obra de Larry Carroll

Nadie como ellos tocando Thrash Metal. Por historia, por lo influyente que fue esa perversa imagen que el cuarteto llevó en los inicios de su carrera, con Kerry King ataviado con multitud de enormes pinchos, y por el modo en que ejecutaban sus canciones, como si tuvieran un extra de energía que no tenían el resto. Por todo esto, SLAYER se labró pronto un estatus de banda que arrasaba por lo escenarios que pisaba, y debido a esto y a su legado musical el cuarteto tendrá de por vida un trono en el universo del Thrash.

Pasarán años y décadas, poco importa el tiempo, que “Reign In Blood” no cederá en su empeño de dejar esa polvorienta humareda cada vez que se meta en un reproductor de música. Las antológicas “Angel Of Death” y “Rainning Blood”, así como otras piezas de la talla de “Altar Of Sacrifice” o “Epidemic” dejaron buena cuenta de las aptitudes de una formación empeñada en tocar siempre a un ritmo vertiginoso y difícil de igualar. Absolutamente todos mandaron en este disco, el summum de los de San Francisco. Nadie riffeando a la velocidad de King y Hanneman, nadie dejándose la voz de esa forma tan atropellada como Araya, nadie redoblando y metiendo la directa como el maestro Lombardo tras los parches de batería.

SODOM: Obsessed By Cruelty

SODOM: Obsessed By Cruelty

Hijo bastardo de Lemmy y de Cronos, así es como vino musicalmente al mundo Tom Angelripper, la cara visible de este diabólico trío que con su debut, “Obsessed By Cruelty”, desafió a una joven banda llamada SEPULTURA al otro lado del planeta para ver quién de los dos podrían ser el mejor caldo de cultivo del Metal Extremo que comenzaría a desarrollarse un par de años después. Se podría decir que los brasileños, en sus inicios, dejaron más huella en el Death Metal y que SODOM, con este trabajo, fue como la antesala del Black y Thrash/Black, algo a lo que ya había puesto su granito de arena VENOM, ayudando a definir el concepto tanto a nivel visual como letrístico. Solo hay que ver el aura de malignidad que expira esa pérfida intro llamada “The Rebirth” para cerciorarse de lo que te puedes encontrar en este trabajo. Aún estarían por llegar las dos grandes obras del tridente, “Persecution Mania” y “Agent Orange”, pero solo por la importancia y la impronta que dejó esta ópera prima del combo alemán en la vertiente más despiadada del Metal, especialmente en Europa, merece estar en este artículo dedicado a los discos de 1986.

STRYPER: To Hell With The Devil

STRYPER To Hell With The Devil

La maquinaria de los hermanos Sweet mantuvo un nivel espectacular a lo largo de sus cuatro primeros discos, especialmente en el primero y en su sucesor, el aquí presente "To Hell With The Devil", una gran obra del Heavy Metal de 1986.

Rara vez se vio en aquellos unos años a una banda con un sonido tan potente y robusto para encuadrarse dentro del llamado Hard N' Heavy americano. Es curioso cómo en sus días, y me da que también actualmente, muchos catalogaron al cuarteto estadounidense como una formación más del Hard Rock de la época por su llamativo aspecto, peinados y demás parafernalia visual a veces engañosa, como es el caso. Pero nada más lejos de la realidad. Por muchas letras mansas y plagadas de referencias católicas y por mucha baladita o medio tiempo que incluyeran de vez en cuando como “Calling On You”, este trabajo está repleto de himnos de Heavy Metal como “To Hell With The Devil”, con esos inolvidables agudos finales de Michael Sweet; la guitarrera y estruendosa “Rockin' The World” o “More Than a Man”, con ese imponente ritmo cabalgante y esas atractivas guitarras dobladas.

WARLOCK: True As Steel

WARLOCK True As Steel

Es innegable que el nombre de los germanos WARLOCK va directamente asociado al de la incombustible Doro Pesch. Su imponente imagen, su cercanía y calidez con los fans y su defensa a ultranza del Heavy Metal le han hecho, desde hace décadas, ganarse el cariño y el respeto de gran parte de la comunidad metalera internacional. El tercer álbum de WARLOCK, “True As Steel”, es uno de los mejores de la discografía de la banda y el que llevó al quinteto liderado por Doro a embarcarse en la gira europea del Fuel For Life Tour con la que JUDAS PRIEST presentaron su álbum “Turbo”, gira que, por cierto, pasó por Anoeta y en la que debió estar también METALLICA, pero debido al fatídico accidente de Cliff Burton y a su fallecimiento finalmente no pudo ser.

Aunque habría que esperar al siguiente álbum para conocer “All We Are”, el tema más popular y emblemático que nos dejaron los teutones, en este álbum de 1986 también nos encontramos con algunos diamantes en bruto en su discografía como “Fight For Rock”, para el cual la banda registró un videoclip elaborado con imágenes en directo; la coreable “True As Steel” y la algo más melódica pero interesante “Lady In A Rock N' Hell”.

W.A.S.P.: Inside The Electric Circus

W.A.S.P. Inside The Electric Circus

Reconozco ser más bien poco objetivo con esta banda. Me pueden los colores. Si intento ser lo más equidistante posible, diría que el 70 por ciento del material en estudio de los de Blackie Lawless es de notable, llegando incluso al sobresaliente si ponemos la mirada en sus dos primeros lanzamientos y en esa laureada obra conceptual que es “The Crimson Idol”. Justo en estos discos hallamos el trío de ases al que normalmente suelen hacer referencia tanto medios especializados como público, pero W.A.S.P. tiene más obras de gran calidad en su longeva carrera. Desde sus últimos tres trabajos hasta “The Headless Children” o el aquí presente “Inside The Electric Circus”, donde la formación mantiene intacta la esencia macarra, divertida y rocanrolera de su música, sin dejar de tener ese empaque metalizado que, sin duda, les ha hecho siempre tan atractivos.

Con el disco de marras, Holmes, Rod, Riley y Lawless nos empezaron a enseñar su mano diestra con las versiones de temas clásicos de los 70 o 60, como bien ejemplifican el “Easy Living” de URIAH HEEP y “I Don't Need No Doctor”. Esta afición por las versiones tendría su continuidad en posteriores lanzamientos. A su vez, también podríamos escuchar canciones marca de la casa como “9.5.-N.A.S.T.Y”, con ese estribillo tan ácido y explosivo, y “Sweet Cheetah”, uno de los temas más envolventes y hechizantes que nos pudo dejar la banda de Los Ángeles en los inicios de su carrera.

YNGWIE MALMSTEEN: Trilogy

YNGWIE MALMSTEEN Trilogy

Concluimos el repaso a los discos de Heay Metal de 1986 con "Trilogy" de Yngwie Malmsteen. Al guitarrista de origen sueco, ególatra y narcisista como pocos, siempre le ha acompañado el sambenito de ser una de las personalidades más controvertidas del mundo del Rock, lo cual no quita para que se le deba identificar también indiscutiblemente como una pieza clave en la irrupción del Metal Neoclásico atiborrado de virtuosismo durante los años ochenta.

De primeras, este disco nos abrió las puertas al inmenso talento del vocalista estadounidense Mark Boals, el cual, desde entonces, tendría una carrera imparable colaborando con multitud de artistas y generando un bagaje musical extraordinario que todavía sigue creciendo a pasos agigantados. Así mismo, con temas como “Queen In Love” o “Fire”, ambos con estribillos majestuosos, se plasmó mejor que nunca ese estilo del guitarrista escandinavo con el que se alejaba de sus inicios más instrumentales y se acercaba al Heavy Melódico que venía pegando fuerte y que continuaría explorando en “Odyssey” junto a Joe Lynn Turner, pero sin dejar de imprimirle su personalidad a las cuerdas en cada tema para los amantes de las virguerías y de los punteos de ensueño.

Podéis consultar más discos de Heavy Metal de 1986 en Wikipedia.

2 COMENTARIOS

  1. Con tal de publicitar el master de metallica no sabeis que hacer… me quedo con el 79, 80 u 81… holy diver, the number of the beast, heaven and hell, screaming for vengeance etc y no casi toda la bazofia de la lista…

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